
Dos años en la historia de cualquier ser humano, no representan un período demasiado significativo.
Dos años multiplicados por tanta buena intención, compromiso, lealtad y sobretodo absoluto desinterés y repitimos multiplicado por la vida de tanta buena gente, el resultado no puede ser otro que este espectacular momento que hoy todos los integrantes de Por y Para el Bosque sentimos.
Dos años que caminan por distintas sensaciones arrancan en un momento de inflexión, donde nadie sabía quien iba a tomar las banderas del Ronco Basile y otros Centinelas del Bosque.
Y luego de debatir democraticamene el camino a seguir se comenzó a transitar una senda de logros y satisfacciones.
Empezamos a diagramar estrategias para plantar la bandera de la dignidad en la tierra que no se negocia.
El trabajo fue la razón de tanto esfuerzo. Desde el primer trabajo, la limpieza de la pileta, pasando por la Degustación, Bingo, la Lasagna, Peñas, Museo, Visita Guiada; tratando de darle al viejo Zerillo el oxígeno necesario, que nunca nos preguntó por qué los triperos lo abandonaron; pero que se reconforta cuando ve a una legión de agradecidos que lo embellecen y acarician cuando es posible.
Dos años que se caminaron, se discutieron y pelearon en distintos lugares.
Como en todo proceso han existido cambios, para ser agradecido hay que tener buena memoria y no la perdimos. Recordamos con cariño a los que hoy no están, pero también agradecemos con admiración a los que siguieron en la trinchera; a los que poco a poco se fueron sumando y a los que se van a sumar.
Somos agradecidos de poder compartir junto a nuestras familias tantas experiencias de trabajos, de viajes, siguiendo los colores sagrados.
El fin no era quizás lograr nuevos amigos, podemos decir con afecto que hoy tenemos otros amigos, los mejores, los de la franja azul en el pecho y en el corazón.
Nadie es imprescindible pero todos somos necesarios, el futuro es de todos nosotros, sigamos defendiendo desde nuestro lugar lo que más queremos, el bosque encantado y sobre todo a Gimnasia.
El horizonte no está tan lejano, seguimos con la esperanza intacta de que vamos a tener un gran Club; sigamos inyectando compromiso a tanta fuerza dormida.
Gracias una vez más hermanos de lucha, gracias por tanta dignidad, por tanta transparencia, gracias sobre todo por ser tan buena gente.
