
La sabiduría suprema es tener sueños bastante grandes para no perderlos de vista mientras se persiguen. William Faulkner. -
60 y 118: Sobre Néstor Basile y las tierras del Bosque. -
El Lobo hoy puede pararse firme en sus tierras. Marcar su territorio. Si se queda dormido quizás deba enfrentar una traición, un cambio de reglas externas que lo ponga en jaque nuevamente. Está en cada uno de nosotros que el Lobo crezca fuerte en su hábitat.
Buen momento para entender de una vez y para siempre que el equipo está sostenido por un Club, y que si ese Club no se fortalece, crece, se cuida, trata de proteger su semillero y su historia, se puede estar mucho peor de lo que se estuvo en los últimos años.
Gimnasia logró certificar sus derechos con una lucha que empezó hace unos 20 años. Cuando pocos podían prever lo que iba a suceder. Entonces hubo un hombre capaz de ver más allá, porque su mirada nacía en su corazón y se apoyaba en una enorme inteligencia intuitiva.
Un visionario que en el 2006 cuando Gimnasia, sin asamblea de socios, con entradas gratuitas para cualquier hincha de cualquier cuadro en el primer partido en 25 y 32, dijo “éste proceso finaliza con Gimnasia divido, perdiendo la localía ante “ellos” en un lugar edificado para “ellos” y en unos años en la B”. Aunque el panorama deportivo en ese momento parecía positivo, vio más allá y lamentablemente tuvo razón. Ese hombre se llamó Néstor Basile.
Hubo una parte de socios que no llegó a comprender que cuando se dice El Lobo es del Bosque, es mucho más que elegir una cancha donde jugar, donde es obvio que se puede ganar, empatar o perder. Se está hablando de un modelo de club detrás, afirmándose en lo propio, con personalidad, que busca fortalecerse desde las raíces. Es dejar de pensar con complejo de inferioridad: “tengo que jugar los partidos grandes afuera porque nosotros no podemos construir una cancha grande”. Aún “maquillada” esta es una de las frases más mediocres, sino la peor, que nos han querido imponer. ¿Cómo se puede formar un equipo campeón – por ejemplo – con pensamientos así? ¿Qué ejemplo se da? ¿A dónde se va con gente que repite estas cosas? Seguramente se termina cayendo en realidades como las que hoy nos tocan vivir. Es preocupante. ¿Cómo pretendemos hacernos respetar de esta manera? El dolor de ver el hueco en donde debería haber una platea localista y tripera, debería generar el esfuerzo por construir, no taparlo con lonas, no salir a alquilar en otro lado, dependiendo de que no haya recitales. Eso no tapa el hueco propio, no es una solución, es cerrar los ojos antes de chocar en lugar de intentar frenar e ir por el camino correcto.
Todas estas cosas las dijo Néstor Basile, con otras palabras, siempre apoyado en lo que echa a rodar todo lo bueno: el sentimiento.
Hay pensamientos que empujan a crecer y otros a repetir errores. Tenemos que ir más allá de si la pelotita entró o no. Qué cosas nos fortalecen como club, qué cosas no. Arquitectónicamente el estadio de Gimnasia lleva a que el pueblo tripero suba para alentar. El estadio de 25 y 32, creado desde una concepción muy distinta, es ideal para recitales y para espectáculos deportivos donde la prioridad sea sólo el “ver”. Allí se baja para sentarse, en sí, como el discurso de los grandes medios deportivos desde la década del 90: incita a un acto pasivo, concentrado en un sector pudiente de la sociedad.
Néstor Basile, aquel visionario que enseñaba: “El mejor momento para batallar por las convicciones es cuando todo parece en contra” Debería quedar en la historia grande, hecho platea, popular, insignia de la lucha Gimnasista; se lo merece porque, además, todo lo hizo sin llegar a ser directivo o jugador, simplemente siendo tripero. El reconocimiento es a su conducta, a su coherencia entre palabra y hecho y por haber ido tozudamente, sin cambiar de colores, tras una causa que era colectiva: Un Gimnasia digno, pueblo y siempre local en el Bosque.
Así fue transformando en un faro a “Tribuna Gimnasista” periódico mensual que batalló con todo su staff defendiendo la identidad tripera, contra presidentes que se negaron a dar legítimas asambleas de socios, desatendiendo marchas y firmas.
Aquello fue lucha en serio, no circo en los últimos años, como hicieron otros. Gimnasia tuvo gladiadores de verdad, tipos que dejaron la vida como el Gordo Montesino, en una asamblea; como Roberto “Topo” Sanguinetti que cada 15 días ideaba volantes nuevos para los Centinelas del Bosque; como “Chiquito” Giorgi – quién falleció sufriendo por el exilio del Lobo. Mientras, del otro lado, nadie dijo nada durante años y años, hasta que le apretó mal el zapato, y allí, no desde la gente, como en Gimnasia, sino al revés: desde lo dirigencial, salieron por televisión con jugadores y botineras, y se acordaron de hacer ruido. No tuvieron héroes que quedaran en el camino luchando, no tuvieron una sola agrupación que fuera a pintar gratis su cancha o grupos que a causa del dolor por la pérdida de identidad, los hiciera sentarse cerca de su cancha para escuchar los partidos por radio. No tuvieron nada de eso y mucho menos personas como Néstor Basile que recibieron amenazas telefónicas para él, su familia y sus nenas chiquitas por defender públicamente la localía permanente en el bosque y no ceder ante las presiones para avalar la construcción del estadio “trucho”. El club de menor convocatoria, no tuvo una marcha donde se arrancara el picaporte de la puerta de la Municipalidad, como ocurrió con Gimnasia, en la década del 90 con todos los medios en contra, los de La Plata y los de Capital. Inclusive se puede recordar cuando el juez “Tito” Durán junto a Basile, en el programa “Polémica en el futbol” le respondió a los periodistas que criticaban las canchas de madera por su “peligrosidad” que la mayor cantidad de muertes en el fútbol argentino, fue (lo sigue siendo): la ‘Puerta 12’ en el estadio de Núñez, en las entrañas de un estadio, todo de cemento. Es bueno recordar que los vecinos no iban a esos programas porque ellos sí avalaban la creación de un estadio que pareciera extranjero y que durante años nunca les importó abandonar su lugar al costado de calle 1. Mientras tanto en Gimnasia había un movimiento que defendía su casa, su historia, un futuro propio. Personas que predicaban y trabajaban desde afuera, en función de un Gimnasia que pudiera forjarse a sí mismo, en su propio terreno. Se puede nombrar a: Arístides Caviglia, Pico Sanzone, Gabriel Fernández, Huguito Cánepa, Aníbal Vicente, alertando y concientizando desde “Tribuna Gimnasista”. (Nombrando injustamente una ínfima parte de un ente que merecería un libro) Se puede recordar en las asambleas a un orador de lujo: “Chango” Ferrarini. A Diana Raimundi y Andrea Celi, entre otros, recolectando miles de firmas de socios en los jardines. A Marcelo Ferrari contribuyendo con los primeros volantes, allá por principio de la década del 90. Luego Diego Patiño, con el mismo gesto en el nacimiento de “Centinelas del Bosque” junto a Mauro Coronato, la familia Álvarez y otros triperos. La resistencia en el 2006, el Gordo Montesino y Teresa escuchando en su camioneta el partido de Gimnasia, al lado del Monumento en el Bosque. Los Comesaña, los Mosetti y tantos otros. La comisión Ad Hoc con Roberto Gigli, Fernanda Raimundi, Juan Carlos De Marco, Germán Galliani y otros socios de Gimnasia que iban todas las semanas a explicar la situación a los concejales, caminando los pasillos de la Municipalidad.
Son muchos, demasiados, para recordar a todos, pido mil perdones por todos los que me olvido en este momento de nombrar, por los anónimos que sentían y pensaban igual y no supieron cómo ayudar o aquellos desconocidos que colgaban banderas que decían “Lobo: Bosque”.
Es que hubo miles de historias, anécdotas, es cerrar los ojos y parece que fue ayer ver a Lito Gárgano, al vicepresidente Lemos, Néstor Basile, Carlitos Caramés, calmando los “bombos” en la puerta de la Municipalidad, esos mismos bombos que le recordaban al intendente que había prometido una cosa en campaña y luego había hecho lo contrario.
La concientización de “Tribuna Gimnasista” sirvió. Y muchos hechos que profetizó Néstor Basile se cumplieron. “Nunca seremos dueños, al contrario, del mastodonte frío de 25 y 32, el día que lo necesiten para otra cosa, sea un acto político, un recital o que venga Boca o cualquiera a jugar a La Plata, nos corren enseguida”…y todo eso que él predijo, pasó.
Y durante años, ninguno, vinculado al poder del club o de otros ámbitos, le dijo alguna vez: “tenía razón Basile”. Igualmente él no quería que le dieran la razón, Néstor quería que se cuidara con huevos y constantemente, la identidad popular de Gimnasia, su reducto y su gente. Que no nos durmiéramos en los laureles de ser la mayoría sino que se trabajara para que los barrios con filiales sigan siendo triperos y que los pibes –especialmente los más humildes – tuvieran su camiseta y la posibilidad de ir a la cancha y también de jugar en el Bosquecito.
En el 2009 la presidenta Cristina Fernández de Kirchner dijo que las tierras iban a ser de los clubes. Cuando llegué esa noche a la casa de Néstor me esperaba para brindar. Me dijo algo así: “De los años donde éramos los ‘locos’ que discutían contra directivos que buscaban cobrar los sueldos de la fundación y no nos daban cabida, y negaban las asambleas, y cuando tampoco los medios no nos daban voz, ni espacio, hoy, a fuerza de estar convencidos, hemos llegado a que un Presidente de la República diga públicamente, que las tierras deben ser nuestras. ¿Cómo no voy a festejar? Es una hazaña, esto ya es un premio para los que lucharon cuando el resto del mundo les decía que era una utopía, cuando éramos señalados como incivilizados y locos. Hoy te digo Rafa, es cuestión de tiempo, las tierras van a ser escrituradas. Y después de eso, al minuto, ya empieza la lucha por llevar a cabo el proyecto de Luis (Díaz) y por trabajar por un Gimnasia solidario que vuelva a reintegrar a los más humildes, de todos los barrios”.
También tuvo razón esa noche: hoy las tierras son nuestras. La responsabilidad de ver crecer allí el coloso estadio para la pasión más colosal también.
Ver el proyecto de Luis Díaz y Teresita Chiurazzi, ver las tribunas como van a quedar, la pileta techada, los jardines como un espacio abierto al triperío, nos emociona. Ahí estamos todos, los del pasado también, uno siente orgullo por anticipado, ya queremos ver la bandera desplegándose y ser parte de ese grito tripero en nuestro lugar en el mundo. Hay que darle gracias a todos, hasta los que se dieron cuenta después, o los que necesitaron un empujón, no importa. Darle gracias a los que pusieron obstáculos, porque fueron esos obstáculos los que nos fortalecieron. Hay que dar las gracias, tener memoria de nuestros héroes, atacar con ferocidad la mediocridad, apuntalar que nuestras tierras y nuestro templo merecen puertas abiertas, en serio abiertas, a todos y especialmente a los que menos tienen, porque Gimnasia tiene que ser solidario y popular.
Está el proyecto. Está el ejemplo de cómo se puede batallar hasta conseguir las metas porque las tierras hoy son nuestras. Está la gente y su pasión. Demos las gracias porque nunca está de más. Dejemos los resentimientos de lado. Pongámonos de pie y avancemos en nuestras tierras. Gimnasia se lo merece.
Amén. RAFA TON.
Nota: Ver Mundo Lobo
